LA BITACORA DEL MARE-NOSTRUM__________ VOLVER PAGINA ANTERIOR

TRAVESIA DEL MAR NEGRO

Después de 20 días en Estambul empleando el tiempo en grabar todo lo mas interesante de la ciudad a base de muchos kilómetros de bicicleta decidimos zarpar para cruzar el mar Negro. Nuestra amarre en Estambul fue en Atakoy marina, tiene unas instalaciones de grado superior. Lo peor es la comunicación con la ciudad. Aunque tiene autobús y tren, ambos acaban a las 23:30 y los taxis desde aquí suponen 12 euros por trayecto. La marina es barata unos 32 euros diarios con luz y agua pero tenemos que sumar el transporte todo sube el presupuesto.  

28 de abril Estambul - El Bósforo. Estambul es el final del viaje de mucha gente, aquí dan la vuelta y regresan al Mediterráneo. El mar de Marmara que es donde se encuentra Estambul occidental son aguas tranquilas con unas islas repartidas por su contorno, es un mar que muestra muchas playas en pueblecitos pequeños, no hay agobios de concentración de gente. Nuestra ruta pasa por Ucrania, Rumania y Bulgaria. Queremos cruzar el mar Negro. Hicimos amistad con un capitán profesional Búlgaro que cuida un barco de 20 metros de casco ligero, una preciosidad, tambien los responsables de la marina con su personal adjunto, incluso un policía de aduanas en una embarcación galáctica (por cierto la ultima noche bebimos un poco mas de la cuenta con el en su barco), todos coincidían en lo peligroso que supone el mar vecino. El nombre "MAR NEGRO" (según los lugareños) es por su ferocidad e imprevisibles cambios de viento, tormentas fieras con mareas profundas y su fondo sin vida y oscuro. Los libros que tengo hablan barbaridades de estas aguas. Añaden que en caso de algún desastre durante la navegación nadie saldría en nuestra ayuda, los estados limítrofes no tienen presupuesto para realizar servicios de ayuda a embarcaciones. Los comentarios sobre las ciudades costeras y sus ciudadanos son aun peor, la piratería y el robo esta a la orden del día, el mal trato al turista marino y la falta de amarre disponible hace que parezca un reto. Vamos con respeto pero decididos queremos tener nuestra propia experiencia y después haremos un resumen. Llamo a los amigos para que tengan el móvil abierto. Uno de mis amigos conoce el mar muy bien, Antonio un Comandante de una de nuestras fragatas en activo. Toda vía de comunicación es poca para algún imprevisto. Las previsiones de tiempo son inmejorables espero que así sea. La predicción del tiempo de los Turcos es exacta, no fallan ni en la hora. Tengo hasta las 12:00 viento sur en el Bósforo, lo necesito para superar las corrientes.  

Entramos en el estrecho a 2 nudos, enseguida pasamos a zonas conocidas que tienen menor presión de corriente. Tenemos trafico intenso de barcos. Estaban esperando que subiera la bruma para cruzar el Bósforo. Vienen petroleros inmensos, dan ganas de echarles un cabo. La travesía del Bósforo se hace fácil (fuimos y vinimos en 2 ocasiones), tenemos experiencia por donde tenemos que ir. El viento a las 12 cambia a oeste pero muy suave no molesta. Pasamos los grandes palacios, casas millonarias, hoteles de lujo, casas antiguas con sus embarcaderos. El paisaje es de película. Llegamos a la salida del Bósforo, al puerto Poyrazkoy. El ultimo referente con tierra en el lado asiático, en el lado Europeo son diques militares. Son las 16:30 decidimos adelantar tiempo y seguir. El viento es tal como la predicción indicaba noreste, mal para poner rumbo a Sevastopol. Ceñida abierta para Odessa, nuestro rumbo. A las pocas millas estamos solos. Todos se encaminaban a Sevastopol, a las bases de petróleo. El color del agua es turquesa nada negra. Vamos a vela y motor tenemos un viento de 6 nudos y el mar plato, vamos a 5 nudos de velocidad. Tenemos por delante 325 millas, unas 80 horas, 3 días y medio.

30 de abril El mar Negro. Los días pasan y el viento mantiene su dirección así como su intensidad. El mar sigue plato (tenemos suerte). No vemos barcos, en el radar salen pero a 20 millas de nuestra posición. Al amanecer, tenemos un circulo perfecto azul a nuestro alrededor. El agua tiene un color azulado oscuro. Vemos muchas cajas de madera, ramas de árboles, alguna zona sucia pero un mar muy tranquilo. Nuestras cenas y comidas a bordo son todas calientes, lentejas con chorizo, macarrones con atún, salchichas con champiñón y guisantes, sopa, maíz con sardinas. Hace frío en cuanto desaparece el sol. Siempre tenemos polizones con las que pasan la noche en cubierta, alguno es mas atrevido y pasa a la cabina a dormir.

La humedad es altísima, las velas pesan del agua que tienen condensada. Estamos a mitad de camino frente a Varna a 60 millas. Vemos muchos aviones en movimiento. La luna esta en medio creciente (marea alta), tenemos todo iluminado, una travesía preciosa. La luna se refleja en el agua y hace como un calidoscopio dentro de la bitácora del barco. Salgo de la cabina a cubierta y vigilo desde aquí el horizonte. Son los momentos que merece la pena navegar, sin agobios por el mar, sin meneos bruscos, todo tranquilo, una brisa que nos lleva y sin casi escora.

2 de mayo llegada a Odessa. Tenemos una bruma muy densa, hasta que no levanta el sol y calienta no desaparece. El mar sigue plato es rarísimo. Tenemos una brisa constante noreste de 6 nudos, lo que nos permite ir a 5,5 nudos, es una buena media. Vemos la 1º boya de posición para el canal de entrada en Odessa quedan 20 millas. Para regular el trafico intenso en la zona los buques siguen una demarcación muy cerrada en un canal con dos sentidos. Llegamos al puerto, la dársena esta segmentada en recintos, algunos con poco acceso, pasamos un rompiente exterior, un muro alto levantado bastante distante de las instalaciones. Al fondo un dique artificial de metal flotante es el punto mas cercano a la bocana artificial. Los ferrys amarran en la parte exterior el muelle, el deportivo se ve claramente en la parte interior. La dársena deportiva esta dispuesta en pantalanes flotantes que van del muelle de estribor que es de obra hasta el muelle de babor de metal y flotante. Los turistas amarran en el pantalan flotante del lado contrario de los ferrys. Separa a los pasajeros del resto del muelle una valla de obra, (es parte de la seguridad con la que contaremos). El movimiento de ferrys es constante, el agua esta muy movida. Enfrente al fondo vemos un astillero enorme reparando buques grandes. Todo es grande y moderno excepto los buques viejos y maltratados. Nos reciben tres gendarmes de distinto color de uniforme, tres mujeres acompañadas por el comodoro del puerto deportivo. Los invitamos a subir al barco, dicen que no, prefieren no entrar en suelo español. Los papeles se vuelan al manejar las carpetas que traen en sus manos, comentan algo entre ellas y aceptan nuestra invitación de entrar al comedor. Suben todos abordo, se sientan en el sofá, comienzo a rellenar papeles algo así como 20 copias de 7 papeles. Se fueron yendo cada una con sus correspondiente documentación. Muchos papeles están en Ucraniano, yo ponía una cruz donde me indicaban sin saber que significaba y al final firme como que acepto (¿iré a la cárcel?). En resumen lo que viene a decir los papeles es que no tenemos drogas, no armas, no, no... hasta 30 casillas. La travesía fue una gozada. Creo que en la historia de este país jamás en esta época tuvieron tan buen tiempo durante tanto tiempo seguido, creo que surgió efecto las muchas plegarias de Javier.  

Hoy estamos a 21 grados al sol, es domingo, se nota el relax que supone no trabajar, la gente esta en la calle paseando. Uno de los paseos mas populares se encuentra próximo al puerto, es una calle que concentra a todo el mundo. Esta llena de cafeterías, restaurante baratos, comercios, muchos bohemios pintando, jóvenes con animales exóticos para la foto de rigor, es la calle por excelencia, el centro lúdico. Las faldas de las chicas un poco justas, la mayoría rubias de ojos claros, bastante secas al trato. No se habla mucho ingles solo Ruso y Ucraniano. Las calles colindantes son muy tristes, sucias, los edificios oscuros del ambiente marino. En la noche solo las calles principales tienen iluminación el resto esta en la penumbra. Vamos en bicicleta hemos subido hasta la calle, sorpresa nuestra oímos cantar en español, frenazo nos fijamos y son dos peruanos ataviados con sus ropas características. Rápidamente contactamos con ellos, les saludamos efusivamente para nosotros es toda una alegría encontrar gente de nuestra lengua tan lejos. Estos amigos tocan música de su país en la calle, dos busca vidas que viven en Ucrania, (José y Francisco), la buena relación nació pronto, nos fuimos a cenar con ellos a uno de los sitios que ellos sugirieron, un lugar muy económico con comida del país. Una velada graciosa. Uno de ellos vive en Kiev quedamos ir con el a ver la capital. Esta casado con una Ucraniana no tiene hijos de momento, el otro separado con un hijo que días mas tarde conoceremos, los dos llegaron al país con una beca de estudios y terminaron quedándose aunque sin mucho futuro, hacen lo que sale para vivir, no es el país mas fácil para los buenos negocios pero se puede subsistir.

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