LA BITACORA DEL ATLANTICO ROMPIENTE____ VOLVER

3ª TRAVESIA KEY WEST – MIAMI,  LOS CAYOS DE FLORIDA

Las casas que bordean el canal son de cuento de aldea abandonada, son casas que están amenazadas por el tema inmobiliario, casas de pescadores que últimamente solo valen para guardar los útiles de pesca, almacenes con mucha historia, los huracanes han castigado en exceso la zona y es un milagro que sigan de pie. Son construcciones artesanales sobre pilares flotando en el aire no llegan a tocar el agua. Todas se mantienen de pie pero si quitas una las demás caerán como una escalera de naipes. Enseguida salimos a mar despejado con 8 metros de profundidad seguimos estrictamente el canal pero este es ancho, llevamos rumbo 175º casi sur durante 10 millas, tenemos que salir suficientemente del cinturón que forman los cayos, hacen un giro de compás casi perfecto. Los cayos tienen en muchos zonas 1,5 metros, se puede caminar perfectamente, las distancias entre islotes que afloran del agua en ocasiones no es superior a los 40 metros. La zona esta marcada con miles de luces que al final no dicen realmente nada solo indican peligro, no podríamos mediante lectura de la luces saber donde nos encontramos EEUU no aceptado esta normativa y solo los faros principales tienen código de luz. imagenNo hay casi viento una ligera brisa que no permite poner vela vamos a motor eso nos permite observar mejor el paisaje mi hermano dice que toca baño rápidamente se apunta Esther buscamos en la carta alguna zona refugiada y con fondo no hemos avanzado mucho estamos en western Sambo es una formación rocosa con mucha vegetación que sale de la nada y que esta en medio del mar, una de muchas islas de 4 metros cuadrados tiramos ancla sacamos el equipo de buceo nos quedamos a la sombra este de la isla dejando que la corriente de oeste a este estabilizara el barco. Ya en el agua vemos algunos peces nada importante curioseamos por los bajos de las rocas que componen la isla de repente un marrajo sabemos que las gafas de bucear aumentan la figura pero si tiene un metro, estamos en aguas con muchas películas y eso prevalece en la mente, no le pierdo de vista y aunque el bicho guarda la distancia tiene curiosidad por nosotros, no me permite relajarme así que es mejor amenazarle que seguir su juego, me aproximo lo mas rápidamente que puedo moviendo las manos, huye hacia mar a dentro y lo pierdo de vista, toda la buceada me obsesiono pero seguimos un rato mas viendo lo que ofrecían los alrededores, vemos una vaca en el fondo se mueve lentamente, alguna medusa con filamentos muy largos navegan por la parte exterior de estos meños, doy por concluida el baño necesito llegar a Miami lo antes posible la tripulación se queja me tachan de negrero pero es que ya es medio día y no hemos avanzado ni 20 millas. Subimos nos desalamos con la ducha de cubierta y mientras mi hermano hace la comida yo voy al timón vigilando horizonte.

El sol pega así que Esther practica su deporte favorito tostarse en cubierta, tomamos unas cervezas, aceitunas, patatas fritas, es hora del aperitivo, después unos bocadillos de tuna fish. La tarde la navegamos a vela y motor, una ligera brisa nos empuja hacia Bahamas Grande frente a Miami, la noche comienza, el atardecer esta cubierto con nubes no tenemos tormentas hacia nuestro destino, si en la zona del golfo de Méjico, recordamos la noche de los relámpagos, las conversaciones duran horas, siempre de los recuerdos de estos días y de lo que haremos al llegar a Miami. Muchas luces a nuestro alrededor unas por babor muy cercanas estamos a 8 millas, por estribor muy lejanas aparecen y desaparecen con el movimiento del agua. Hacemos turnos Jorge y yo, Esther es nuestra invitada, una señorita muy dormilona. El día despunta aun nos quedan 7 horas para ver el canal de entrada a puerto. imagenEl trafico de barcos es numeroso, cargueros, pescadores, lanchas rápidas, ferrys todos van a toda pastilla, los barcos de motor privados tienen poca consideración con nosotros pasan cerca y montan oleaje parece que quieren enseñarnos la potencia de sus motores, macarras. Se nota la subida de la corriente vamos a favor y esto supone un nudo mas a la hora vamos a 6 nudos con poco viento y bajo motor. Con los prismáticos vamos viendo la costa miles de edificios tipo chalet, hoteles, todo lo que se puede urbanizar lo esta. Vemos una cola de barcos grandes, barcos de pasajeros de los de 11 pisos, todos respetan la distancia y el turno para entrar al Meloy Channel, nos colamos entre carguero y carguero tal como hacen las lanchas rápidas algunas se creen en la carretera no respetan nada son los amos adelantan por babor por estribor es un caos. Sabemos que tenemos la marina a estribor del canal a pocos metros de las primeras construcciones artificiales, la mitad de estas construcciones son islas aprovechadas para montar diques, la primera es Fisher I a babor y seguidamente caemos a estribor para entrar en Miami Beach marina, lógicamente en el comienzo de la famosa playa. Como es costumbre tardan en contestar por radio, al micro se encuentra Esther ni decir tiene que su ingles es de verdad y el mío es prestado. Esther como propietaria con el barco a su nombre lee los datos del barco, después nos da de alta persona a persona , hay que registrarse antes de otorgarte amarre, me imagino que muchos cubanos con embarcaciones camufladas y todo lo que tiene que ver con trafico de productos obliga a tomar estas medidas. Nuestro tiempo estimado de amarre un mes seguro que es menos pero las tarifas mensuales son mas convenientes que por días y seguro que estamos por lo menos tres semanas, hay cosas que instalar, revisar, además la visita de la familia y la tripulación que falta por llegar. La familia llega en 4 días, tiempo justo para instalar la estación de radio BLU y verificar últimos detalles, en Miami haré la compra de la comida y la distribución de la misma en los muchos huecos del barco. Un marinero nos indica un amarre en el interior de la marina es decir en la zona de mas profundidad y donde menos afecta el movimiento del agua del canal principal, es de agradecer porque el trasiego es constante. Caemos a babor hasta la ultima línea de amarres giramos a estribor, corremos todo el pantalan, nuestro amarre es el antepenúltimo. Estos diques están preparados con poyetes muy altos que en caso de huracanes protegen a las embarcaciones de deterioros mayores pero claro el propio poyete de dos metros de altura por encima del agua ocasiona no menos rozones en los bordos de las embarcaciones, en nuestro caso el velero esta preparado para estos detalles, es de la zona, tiene en la línea media del francobordo un cinto de acero que corre de proa a popa montado en un saliente de madera maciza de unos 5 cm, es decir el roce con la madera es contra esta defensa, muy conveniente pero no quiero imaginar lo que hay que aguantar en un huracán y como puede quedar este cinto. Otro marinero en tierra nos espera, tenemos la maniobra los cabos encastrados en sus cornamusas y pasadas por las gateras, entramos de un tirón y encajamos el barco entre los poyetes, cuando digo encajamos es literal la separación entre estos apoyos y el casco es de escasos 30 cm así que con el vaivén del agua estamos agradando el hueco a base de golpes. Jorge aguanta como puede las envestidas del barco contra los palos y Esther lanza la amarra al marinero este se cubre como si le fuera a caer una farola y pierde el cabo, el agua de nuevo nos bandea por tres veces mas Esther lanza el cabo y seguimos en las mismas así que saca el genio americano y le dice de todo al pobre inexperto vestido de primera comunión, no es capaz de coger el cabo y eso que le golpea pero se cubre de manera infantil y lo pierde, yo ya no se que hacer si doy avante me puedo clavar en el dique, mi hermano le grita que no sea gilipollas que coja la amarra, este insulto para estos latitudes no les suena pero el nivel de la voz si, a la séptima intentona lo engancha y nos caza al noray, le damos las gracias y le aconsejamos que practique mas como los vaqueros con las reses, se va avergonzado. La marina es preciosa estamos rodeados de jardín, los pantalanes tienen acceso de seguridad con puerta blindada y rejas. En un mapa turístico de la zona dice que la casa que queda a nuestras espaldas es la casa de Gloria Geinors la casa es un islote en el medio de una laguna no muy limpia pero tiene un aire de poderío ante la ciudad. 

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